Diario de un desconocido (VIII)*

No sé cuántas semanas han transcurrido desde nuestro encuentro hasta ahora, quizás dos o tres, pero para mí son toda una eternidad. No imaginas las veces que he leído este diario que escribiste por y para mí, pero me aventuraría a relatarte a tu oído una a una las palabras que ahí has escrito. Ahora seguimos hablando en la distancia, como antes de vernos, pero ni por un asomo se puede comparar a lo que viví contigo cuando viniste a verme, cuando diste ese importante paso de hacer cientos de kilómetros únicamente por mí. Sé que te parecí fría en un principio, pero es mi aspecto duro y seco el que te confundió. Por dentro era otra cosa: era un volcán en erupción escupiendo ardiente lava. Ardía por dentro cuando me diste esos primeros dos besos, ardía por dentro cuando me mirabas con esos ojos de fuego por encima de las gafas y volví a arder como una fina cerrilla al contacto con la llama cuando me besaste, cuando tus labios rozaron los míos, cuando tus manos se deslizaron por mi cara sujetándola tiernamente pero con firmeza. Deseaba que lo hicieras, no sabes cuánto lo deseaba, pero por suerte no me hiciste esperar mucho, tú también anhelabas ese momento.


De la noche que pasamos, yo tampoco hablaré. Te demostré con mi cuerpo todo aquello que no te puedo hacer sentir con mis palabras, y en el recuerdo de ambos quedará. No quiero enturbiar con mis torpes frases aquel momento de amor loco que tuvimos… Y que tendremos. No puedo estar sin ti. Ahora serás tú el que lea estas mismas frases en tu propio diario, porque es ahí donde te estoy contestando a todo lo que tú me dejaste escrito a mí anteriormente, y yo misma te lo daré en mano, como me lo diste tú a mí. Te escribo esto mientras viajo en el mismo tren que tu viajaste para conocerme hace semanas. No te lo esperas, lo sé, pero una vez en la estación te llamaré y te diré que estoy a pocos metros de ti, que vengas a buscarme, a besarme y a abrazarme, porque sin ti no puedo estar. Te lo debo a ti y nos lo debemos a ambos. Ya está bien de pasar tontas soledades que no llevan a nada. Ya está bien de amarnos en la distancia. Aunque tenga que dejar todo en mi tierra, quiero estar contigo, durante todo el tiempo que la vida nos brinde. Te espero y te quiero.

 

*Este es un relato invitado, escrito por India, a la que agradezco enormenente que haya querido regalarnos un nuevo capítulo del Diario de un desconocido.

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6 comentarios en “Diario de un desconocido (VIII)*

  1. fabulosa la historia, que romántica y bonita! la química ha sido tan perfecta que es imposible no volver a verse. Pena que no pase mas en la realidad estas historias, que la mayoría nos dejamos sucumbir por las dudas y la poca iniciativa.

    Este diario está cubierto por tapas de oro y aun así el contenido tiene más valor.

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  2. No sé cuántas veces he leído ya tu maravillosa continuación. Creo que solo podría mejorar susurrado al oído, frente a la lumbre crepitante de una chimenea.

    Que ella escriba en el mismo diario me parece un detalle perfecto: la seguridad de que ya no es suyo, sino de ambos, que ya no hay posibilidad de volver a separarse, que “ya está bien de pasar tontas soledades”.

    Presentarse en la estación, por sorpresa, sin avisar, es tan romántico que parece un sueño de esos que no te atreves a contar… Está claro que hay deseos tan poderosos que no se pueden ocultar tras las gafas.

    Un placer cederte este espacio para que compartas con todos nosotros tu visión, la de ella, de la historia. Como dice Reif, una historia con más valor que el oro. En lo personal, un orgullo que te hayas atrevido a seguir una historia que ya estaba encarrilada, sé que se siente la responsabilidad como una losa sobre la espalda. Estaba convencido de que el resultado sería brillante y ahora puedo afirmar que no me equivocaba.

    Muchísimas gracias, India. Un besazo.

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  3. ufffff…es tan perfecto que no puede ser real…parece como si todo se vaya torcer de un momento a otro…es posible tanta felicidad?

    felicidades India, precioso.

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  4. Bueno… bueno… no tanto halago por favor, que no merece tanto :) Linmer me lo puso a huevo, una buena historia creada por él no podía tener un “malhecho” final no os parece? Así que intenté ponerme a su altura y hacerlo lo mejor que pude :) Me gusta que os guste, sólo puedo decir eso ;)

    Linmer gracias a ti por depositar en mí esa confianza dejándome el papel de “ella” de esta historia. Para mí fue un auténtico placer leerte ;) y por tanto seguirte en la historia.

    Besos a todos y nuevamente: GRACIAS!!

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