Claroscuro (*)

Mis sentidos, inertes, contemplarán de nuevo atónitos tu metódica puesta en escena, aterciopelada como aquella canción que expropié a Calamaro para hacerla nuestra.

El silencio se cansará de la soledad compartida de nuestro juego de niños adultos y saldrá por la ventanilla para fundirse con otra de tantas noches tragicómicas, mientras tu sonrisa nerviosa, perenne pleonasmo, me sugiere tiritar por enésima vez desde aquel café hace nueve intermitentes años. Y volveremos a nacer bajo las lunas de metal.

¿Cómo trazar una línea cuando desconoces el punto de destino y, aún peor, el de origen?

R…

(*) Post invitado, gracias R… por compartir con nosotros tus letras. Esta es tu casa siempre que quieras.

Foto de castarco (http://www.flickr.com/photos/14716162@N08/1498702661/)

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Una “X” roja

Una “X” roja en un cuaderno usado. Un banco mitad al sol, mitad en sombras. “¿En que se parece un cuervo a un escritorio?”

“Soledad norte más soledad sur”. Dos baldosas que encajan y, sin saberlo, forman parte del camino de un parque. Estatuas sin sentido pero llenas de significado. Pájaros que en lugar de trinar amartillean las horas de un reloj ya de por sí confuso.

El banco que se decide por el sol, las sombras que se van. O se iban, al fin y al cabo “bajo un ciprés sólo se cobija uno”.

Una “X” roja en un cuaderno usado. ¿Pasar página o intentar salvarla? Salvar la página, salvarla a ella.

El viento mece las palmeras que el sol insiste en achicharrar. Otra soledad, misma soledad sur.

Un teléfono que no suena, un miedo que crece.

Un banco al que no le queda más sombra que la propia. ¿Serán las sombras como el agua, que tiende a buscarse hasta el final? ¿Serán los finales como el viento, que no deja de rugir?

Una sombra pensativa, una “X” roja en un cuaderno usado, una página que no sabe si salvarse, un banco que alterna luces y sombras, un viento paciente y una mujer hermosa que no puede dibujarse porque hay una “X” roja en su cuaderno usado.

(*)PD: La magnífica fotografía es de India http://www.flickr.com/photos/creatuvida/3462778549/, muchas gracias por dejarme usarla.

La música acompaña (*) por Nightingale

La música acompaña y aprovecho para meditar. Disfruto de una felicidad ajena que luce en vuestros rostros. Siento lejos el calor humano, aunque la temperatura es agradable. El aroma de este te verde con flores me ha transportado a un momento romántico y echo en falta esos pies fríos que me acarician algunas noches en el sofá de casa. El local se va llenando y los murmullos aumentan. Cada vez oigo menos la melodía y… la magia se rompe…

(*) Texto invitado, escrito por Nightingale. Es un placer contar con tus letras en este espacio.