De invierno a primavera (II)

Primavera. Queda lejos el invierno. Tanto que hasta que no lo pienso no vuelven los recuerdos de días afilados y sábanas de cartón.

Salgo a la calle. El sol regando los campos que resplandecen de un verde brillante mecidos por la brisa. Al compás, la piel siente el baile del viento. Un baile que avanza y retrocede, que gira y se sostiene. La sonrisa se ensancha. A mis ojos, la belleza lo impregna todo. Puede que sea un estado mental, pero es como ese tono saturado de las fotografías de las revistas de glamour, tiene ese algo irreal que magnetiza.

No importa demasiado lo que hagas hoy mientras no te impida llegar a mañana.

La jornada vuela, soñando el mañana quizá, disfrutando el presente. Claro que importa lo que hagas hoy. Claro que importa que sonrías. Pero es que ya no te cuesta nada. El sol lo ha inundado todo. La luz ha teñido de tonos rojizos la piel, los arboles, el camino…

Regreso a casa, pienso en ello. ¿Ser conscientes de la propia felicidad es lo que nos hace humanos? Puede que no, pero es lo que nos hace felices.

Feliz, soy feliz.

¿Cuánto hace que no puedo decir eso? ¿Lo había visto tan claro nunca? Es ser consciente lo que lo hace magnífico. Poder saborearlo. Es como cuando estás a dieta y haces una excepción: ese helado que hace tanto que no probabas y que no sabes cuando volverá. Eso lo hace aún mejor.

Tropiezo con una piedra. Casi me caigo, ha dolido un poco el golpe… Vuelvo a reflexionar.

¿Ser feliz te hace más reflexivo? ¿Ser feliz es no sentir los golpes?

Claro que no, por mucho que digan, ser feliz no es volverse idiota. Es que no te importe que te lo llamen.  Es que sepas que el golpe pasa y la sonrisa permanece. Es pensar, o sentir, o reflexionar, sin que haya una clara barrera entre ellas…

Llego a casa. ¿Estarás? Porque todo esto es por ti. Hablo contigo, sonrío. Por dentro y por fuera.

Cuando estoy contigo me cogen agujetas de sonreír.

Por dentro y por fuera. Hacía tanto que no lo hacía… Sobre todo, por dentro.

Es como si tuviese un gran foco delante de mí. Me alumbra el camino.

El camino, hacia ti. Porque todo esto es por ti.

Ceno.

Me acuesto.

Sonrío.

Me duermo.

Sueño.

Camino soñando, sonrío dormido. Porque todo esto, es por ti.

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6 comentarios en “De invierno a primavera (II)

  1. Alguien, que tú quizás conozcas, me habla constantemente de ser feliz, de luchar por lo que se quiere pero sobre todo, de ser feliz por uno mismo… Las bocas envidiosas o malas lenguas dicen que el amor vuelve idiota a la gente… Y es exactamente lo que tú dices, parecen idiotas, pero no lo son :)

    No sabes como me alegra sentirte feliz… Ya sabes, que yo soy de las que son felices cuando la gente a la que quiero es feliz… :) Pero no te olvides, de ser feliz por ti mismo. Aprende de tus propias palabras… Esas que a veces te encargas de recordarme :)

    3 besos!

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  2. Gracias linmer, es muy bonito lo que me has dicho, se que hago feliz a la gente pero no sabía que era tanto, te dejo que me invites a una mariscada :P

    bromas a parte, muy bueno, me alegra ver un texto tan positivo y que da tantas buenas vibraciones!

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  3. Gran post. Es importante hacer las cosas por los demás, y ser felices por ellos. Pero también creo que cuantos más felices seamos, más felices haremos a los demás.

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  4. India:

    De eso se trata, de que la primavera hace feliz. A veces disfrutar del camino, oler los campos recién segados, escuchar los pájaros… Otras, sin tanto artificio, solo consisten en fijarse bien en el paisaje. No es lo que hay, es lo que está por venir.

    tres (3) besos :)

    reif:

    Vaya, te has acabado el bote de chistizol jajjajaa Me alegra que te guste, normalmente me llamarías cursi, se nota que a ti también te da la primavera en la frente…

    Un abrazo ;)

    jerrewell:

    Totalmente de acuerdo. Se trata de ser felices todos. Maximizar los beneficios. En cuanto a la felicidad, supongamos que es un recurso infinito.

    Así que te deseo toda la que te quepa en los brazos ;)

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  5. Isabel:

    Gracias por la visita, es cierto que hacía mucho. La felicidad es un pájaro esquivo, hay que aprovecharla cuando pasa.

    Besos

    PD: Es el comentario número seiscientos en esta humilde casa :)

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