Perspectiva

Llevo tiempo queriendo escribir un post, o dos, sobre lo que te aporta la perspectiva. Hay tantas cosas que agradecer, tantas reflexiones asentadas pero pendientes de emerger…

 

Así, por ejemplo, me quedó en el tintero un post de alabanza, de agradecimiento, que decía lo siguiente:

Así que sólo puedo decir que me parece valiente lo que haces, me pareces valiente tu. Me parece valiente la familia que me acepta y que acepta este rapto consentido. Huimos hacia lo desconocido, pero también hacia la felicidad.

Ese era el nudo, el final estaba sin escribir y el inicio no era más que un montón de piezas de relleno. Sin embargo, lo que importa, lo que debía decirse, acaba por salir. “Me pareces valiente”. Me lo sigues pareciendo en esa lucha contra la cotidianidad que parece no terminar jamás. A veces los sueños que no se tienen aparecen bajo el papel de regalo.

 

La perspectiva de conocer otros mundos, de haber recorrido otros caminos, de haber conseguido lo que buscabas esta vez. Lo mismo que buscabas las anteriores. Esta vez hubo valentía, hubo salto a lo desconocido. Muchas playas se parecen, en todas se escucha el mar y el sol tuesta la piel. Pero no siempre se calienta el corazón, a veces solo te llevas las quemaduras.

 

Perspectiva, al tiempo, de reconocer el valor de las quemaduras. De reconocer responsabilidades, de volver la vista sin juzgar. Como arena que arrastra el viento. Perspectivas que acumula el tiempo.

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