Aprender a volar

Mantenerse en pie, un pie, luego el otro, para dar los primeros pasos.

De caminar a correr, caer y volver a levantarse.

Darse impulso, saltar y caer. Y seguir cayendo hasta lo más profundo.

Todo para un día descubrir que, bajo las alas, el aire cura cada cicatriz, sujeta el peso de los golpes, y enseña a dirigir el rumbo.

Algún día, con suerte, aprender a volar. No es fácil, pero así es, el camino del murciélago.

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Libros blancos

Buscaba un libro blanco para sustituir el ojo gastado. Buscaba letras futuras para cambiarlas por recuerdos ajados.

Pero el libro no me pertenece, el blanco no es mi color. Yo soy la luz oscura, la noche arcana, el negro olvidado

Por eso me hundo en el pozo de la visión y sigo sin tener esa luz que en las páginas nace.

Deseo de Senectud

Una semilla en el desierto podría ser el origen de un sueño, el final de un cuento, la ambición de un niño…

Es la paradoja del Anciano: llegar a tener la sabiduría que permite germinar al alma en un cuerpo que ya no le suministra nutrientes. Tener tantas cosas que contar, tantas respuestas, tantos consejos… pero que nadie quiere escuchar.

P.D.: Si la vida no se comprende en los límites de la cordura, traspasaré el fin de la demencia.

La onomatopeya del reloj

La violencia del reloj se hace insufrible. Sus golpes constantes, desmesurados, imponen los segundos como algo inevitable, nos hacen avanzar sin que tengamos el deseo ni la necesidad de hacerlo.

Esclavos del ‘tic’, los que nunca llegan tarde, o del ‘tac’, los que siempre tienen prisa por irse antes de que se les agote el tiempo.

El tiempo, algo cíclico, constante, infinito. ¿Agotarse?

Reflexión: Si el tiempo sólo sirve para subdividir la eternidad en fragmentos acotables, pero éstos se suceden continuamente, entonces… ¿Hemos inventado, y nos regimos, por un absurdo?

#Segundo Moralejas#

Descubrir un mundo vacío en el interior

Mirar al fondo y ver eso, el recipiente. Y nadar en los residuos de lo que uno fue, padeciendo con recuerdos imaginados, futuros soñados o presentes inventados…
Descubrir al otro, al del espejo, con mirada triste y piel apagada. Y creer que todo ha terminado, que la juventud pasó.

Que los sueños, sueños son. Pero yo, quiero vivirlos.